Introducción
El esófago de Barrett en gatos es una patología poco frecuente, pero con implicaciones clínicas importantes. Se desarrolla como consecuencia del reflujo gastroesofágico crónico, lo que provoca cambios en la mucosa esofágica. Para su diagnóstico, la endoscopia es la prueba de elección, ya que permite evaluar el daño esofágico y obtener biopsias para su análisis histopatológico.
Una vez confirmado el diagnóstico, el tratamiento se basa en el control del reflujo y la protección de la mucosa esofágica. Para ello, se utilizan inhibidores de la bomba de protones y procinéticos, además de modificar la dieta del paciente. En algunos casos avanzados, la intervención quirúrgica podría ser necesaria para evitar complicaciones.
Dado que esta condición puede progresar a patologías más graves, es fundamental un diagnóstico temprano y un seguimiento adecuado. El manejo multidisciplinar, que combine gastroenterología y cirugía, mejora el pronóstico y calidad de vida de los pacientes felinos.
Motivo de consulta
Acude a consulta un paciente de 7 años con historial de vómito crónico debido a cuadro agudo de sialorrea y anorexia. Durante la exploración comienza con hematemesis repetitiva.
Pruebas diagnósticas
La endoscopia digestiva evidencia alteraciones severas en el tercio distal esofágico donde la mucosa esofágica normal ha sido sustituida por zonas de engrosamiento epitelial focal, irregular, algodonoso, similar a las vellosidades intestinales, mientras otras zonas presenta la mucosa adelgazada e hiperémica sin producir perforación esofágica.
Además presenta una incompetencia del cardias, con presencia de reflujo esofágico constante a pesar de mantener posición de antitrendelemburg.







Diagnóstico
La biopsia esofágica confirma la presencia de Esófago de Barrett (EB), técnica necesaria para diagnóstico definitivo de esta patología.
Tratamiento
Se inicia tratamiento con inhibidor de bomba de protones, sucralfato, analgesia y alimentación
baja en grasas.
Comentarios
El esófago de Barrett (EB) ha sido descrito ocasionalmente en medicina felina, considerándose una de las complicaciones más graves del reflujo gastroesofágico crónico y factor de riesgo para el desarrollo de adenocarcinoma esofágico.
Es un trastorno en el que el epitelio estratificado plano del tercio distal del esófago es reemplazado por un epitelio columnar o metaplasia intestinal especializada, como adaptación a una inflamación crónica provocada por el reflujo.
La incompetencia del cardias, la hernia hiatal, el vómito crónico y el retraso en el vaciado gástrico son las principales causas del reflujo gastroesofágico.
Los signos clínicos del EB son los asociados a la esofagitis, si bien el vómito crónico es el signo más frecuente en medicina felina, pudiendo estar presente durante años antes del diagnóstico.
El EB ha sido descrito previamente en perros y gatos pero sin asociarse a hematemesis. Sin embargo, medicina humana, la hematemesis es un signo descrito con relativa frecuencia en estos pacientes.
Publicación: Congreso Nacional de A.V.E.P.A | Sevilla 2022
AUTOR/ES: Fátima Reina Mohino, Marisa Palmero Colado
Equipo veterinario

Fátima Reina
Medicina Interna

Marisa Palmero
Endoscopia
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