Saltar al contenido

Blog de Gattos

Blog sobre la salud y el cuidado de gatos.

Planes de salud

Folleto del Plan Gattosalud con información sobre prevención y bienestar felino.

¿Tu gato necesita atención urgente?

Nuestro servicio de Urgencias 24H y Hospitalización está disponible los 365 días del año.

Enfermedad renal en gatos: síntomas, tratamiento y cuidados

Si este contenido te gusta, puedes enlazar la página o compartirlo con alguien ;) 

WhatsApp
Email
LinkedIn
La enfermedad renal en gatos es una de las patologías crónicas más frecuentes, especialmente a partir de los 7-8 años. Detectar la enfermedad renal a tiempo y actuar correctamente puede marcar una gran diferencia en la calidad y esperanza de vida de tu compañero felino.

En esta guía te explicamos, de forma clara y profesional, qué es, cómo se detecta, cuáles son los tratamientos disponibles y cómo acompañar a tu gato en esta etapa, basada en la experiencia de nuestro equipo veterinario especializado en nefrología felina en Gattos.

Si tu gato bebe más agua de lo normal, ha perdido peso o muestra signos de apatía, podría estar desarrollando un problema renal. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la enfermedad renal en gatos, sus síntomas, tratamiento y cómo mejorar la calidad de vida de tu compañero felino.

¿Qué es la enfermedad renal en gatos?

Los riñones son órganos esenciales: eliminan los desechos del cuerpo, regulan el equilibrio de líquidos y minerales, y producen hormonas importantes. Cuando dejan de funcionar correctamente, hablamos de enfermedad renal.

Puede ser aguda (inicio repentino, potencialmente reversible) o crónica (progresiva y permanente). En gatos mayores, lo más frecuente es la enfermedad renal crónica (ERC).

Crónica vs. Aguda: ¿en qué se diferencian?

Crónica: síntomas sutiles, evolución lenta. Los síntomas pueden tardar en aparecer incluso cuando ambos riñones están afectados.
Aguda: síntomas repentinos, evolución rápida. El deterioro puede presentarse en pocos días.

¿Por qué se produce?

Hay muchas causas posibles. Algunas de las más comunes son:

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Los signos pueden aparecer de forma lenta y pasar desapercibidos al principio. Algunos de los más comunes son:

Ante cualquiera de estos signos, es fundamental acudir al veterinario para realizar una revisión completa.

¿Cómo se diagnostica?

En Gattos realizamos un protocolo completo que incluye:

Además, utilizamos la clasificación IRIS, un sistema internacional que permite valorar el grado de avance de la enfermedad y tomar decisiones ajustadas a cada caso.

¿Cuál es el tratamiento?

La enfermedad renal crónica no tiene cura, pero con el enfoque adecuado se puede frenar su progresión y mejorar significativamente la calidad de vida del gato.

El tratamiento se adapta al estadio y situación individual, y puede incluir:

Alimentación renal específica

Con menos fósforo y proteínas, más omega-3 y adaptada a gatos con bajo apetito. (Piensos renales)

Medicación individualizada

Sueroterapia subcutánea

En fases avanzadas, para mejorar la hidratación sin hospitalización.

esteriliza

En este vídeo, Marisa Palmero te enseña paso a paso cómo administrar suero subcutáneo de forma segura en casa, con su propio gato como paciente.
Es un procedimiento sencillo, muy útil en fases avanzadas de la enfermedad renal para mejorar la hidratación sin necesidad de hospitalización.

Importante: Este procedimiento debe hacerse siempre bajo indicación veterinaria, con la pauta de volumen, frecuencia y tipo de suero adecuada para cada paciente.

Control de la anemia

En algunos casos, se usan fármacos como eritropoyetina o darbepoetina.

¿Cómo será su día a día?

La mayoría de los gatos con enfermedad renal bien controlada pueden llevar una vida estable y cómoda durante años. La clave es:

En nuestro hospital veterinario, acompañamos a cada gato con un plan personalizado y estamos disponibles para resolver dudas o ajustar el tratamiento cuando sea necesario.

¿Se puede prevenir la enfermedad renal en gatos?

En parte sí. Aunque muchas causas no pueden evitarse completamente, hay varias acciones que pueden ayudar a retrasar su aparición o detectar la enfermedad en fases tempranas:

¿Y si la enfermedad está muy avanzada?

En algunos casos con obstrucción de los uréteres o complicaciones graves, se puede valorar la colocación de un Bypass Ureteral Subcutáneo (SUB), un procedimiento quirúrgico que ayuda a restaurar el flujo de orina cuando el uréter está bloqueado.

Puedes leer más sobre el Bypass Ureteral Subcutáneo (SUB) en gatos, una técnica que aplicamos en Gattos con excelentes resultados.

Conclusión

La enfermedad renal felina es una realidad frecuente, pero con el diagnóstico y tratamiento adecuados, muchos gatos pueden vivir felices y sin dolor durante años.

En Gattos somos un centro especializado en medicina felina y trabajamos con un equipo comprometido y actualizado en las últimas técnicas de nefrología y control renal.

En Gattos estamos para ayudarte

Si tu gato ha sido diagnosticado con enfermedad renal o presenta síntomas como pérdida de peso, aumento de sed u otros cambios preocupantes, no lo dejes pasar. Contamos con un equipo especializado en nefrología felina y diagnóstico avanzado para ofrecerte el mejor plan de cuidados, adaptado a cada etapa.

Te ayudamos a cuidar la salud de tu gato.

Preguntas frecuentes

En la mayoría de los casos, sí se puede dar agua del grifo a un gato con enfermedad renal, siempre que sea apta para el consumo humano y tenga baja concentración de minerales, especialmente de fósforo y calcio.

Sin embargo, en algunas zonas el agua del grifo puede contener niveles elevados de dureza (minerales como calcio o magnesio) o trazas de contaminantes que podrían no ser ideales para gatos con función renal comprometida.

Recomendaciones:

  • Si el agua de tu zona es dura o no estás segura, lo mejor es optar por agua embotellada baja en minerales o agua filtrada.
  • Evita usar agua de osmosis inversa sin remineralizar, ya que puede ser demasiado pobre en minerales y afectar el equilibrio electrolítico.
  • Nunca des agua destilada como única fuente.


Lo más importante es que el gato beba con frecuencia, así que elige el agua que más le guste (de grifo, de botella o filtrada), asegurando que esté siempre limpia y fresca

¿Y si sigue sin comer nada? Consúltanos de inmediato, puede ser necesario usar estimulantes del apetito, valorar suplementos renales, ajustar la pauta o controlar los síntomas que puedan estar interfiriendo (náuseas, acidosis, etc.)

Más contenidos sobre gatos