La causa que más frecuentemente hace que se desarrolle es la exposición a la radiación ultravioleta , pero también puede estar producido por un virus llamado papilomavirus.
Cuando las lesiones empiezan a formarse y el tumor aún no ha atravesado la membrana basal de la piel, estamos ante lo que llamamos Carcinoma de células escamosas “in situ” (lesión única generalmente producido por la radiación ultravioleta) o enfermedad de Bowen (lesiones múltiples generalmente inducidas por el papilomavirus).
Estas lesiones tienen un comportamiento más benigno que el CCE, por lo que es muy importante diagnosticarlas a tiempo, ya que si estas lesiones avanzan y atraviesan la membrana basal, ya se convierten en un CCE con posibilidad de metástasis (20-27%), y las posibilidades de que los tratamientos que vayamos a utilizar sean eficaces va a ser mucho menor.
Primeros síntomas: Pequeñas heridas ulceradas en la piel

Este tumor de piel suele comenzar con pequeñas heridas ulceradas que van aumentando de tamaño y se va formando lesiones costrosas. En esta fase es fundamental hacer una citología o biopsia para confirmar la enfermedad cuanto antes, ya que cuando más pequeña sea la lesión, más posibilidades habrá de que el tratamiento que vayamos a aplicar sea más eficaz y menos agresivo para el gato.
Tratamiento: Electroquimioterapia-Cirugía
Las opciones de tratamiento recomendadas son la electroquimioterapia, la cirugía (en el caso de que sea posible hacerla dejando márgenes amplios de seguridad) y la radioterapia (menor disponibilidad actualmente en España), y la menos eficaz, la quimioterapia.


El tratamiento de elección en gatos es la electroquimioterapia, sobretodo en aquellos casos más avanzados en los que la cirugía no sea una opción de tratamiento.
Se realiza bajo anestesia general, y es un procedimiento en el que a través de una agujas especiales se genera un campo eléctrico sobre las células tumorales que las hace más permeables a una quimioterapia específica que se administra por vía intravenosa.
Cuando la quimioterapia entra en las células tumorales, produce su muerte celular. La muerte de las células tumorales generará una necrosis y ulceración que irá evolucionando hasta que en unas semanas todo el tejido tumoral desaparezca, lo que producirá un defecto en la piel de la zona, como si se hubiera hecho una cirugía.
La cirugía en ocasiones puede que no sea una opción posible, sobretodo si el tumor está muy avanzado o en una localización en la que no se puede operar con márgenes de seguridad, sobretodo porque los gatos no toleran nada bien cirugías muy agresivas en la región de la cabeza (nariz, boca, ojos), y el riesgo de que no quitemos todo el tumor y este vuelva a crecer en la misma zona, puede ser muy alto.
Prevención: Protege a tu gato del sol
Si tu gato tiene el pelaje claro (blanco o beige), es fundamental que limites su exposición al sol y tomes medidas preventivas como:
- Evitar que salga al exterior en las horas de mayor radiación solar.
- Aplicar protector solar específico para mascotas en orejas, nariz y zonas sin pelo.
- Realizar revisiones veterinarias periódicas para detectar cualquier lesión sospechosa a tiempo.
En Gattos estamos para ayudarte
El carcinoma de células escamosas en gatos es un cáncer agresivo, pero si se detecta a tiempo, tiene un tratamiento que puede llegar a ser curativo en algunos casos. Si notas heridas persistentes en las orejas, nariz, párpados o piel de tu gato, consúltanos.
En el Hospital Veterinario Gattos, contamos con un servicio especializado en oncología felina, con tecnología avanzada y un equipo experto en el diagnóstico y tratamiento de tumores en gatos.
Te ayudamos a cuidar la salud de tu gato.




